La defensora del pueblo europeo abre una investigación al Comité Económico y Social Europeo

8-6-2015 NOTA DE PRENSA DE ELECTROSENSIBLES POR EL DERECHO A LA SALUD

 

LA DEFENSORA DEL PUEBLO EUROPEO ABRE UNA INVESTIGACIÓN AL Comité Económico y Social Europeo (CESE) DESPUÉS DE RECIBIR DIVERSAS DENUNCIAS DE ORGANIZACIONES EUROPEAS

 

Tras estudiar las denuncias considera que hay elementos suficientes para abrir una investigación en torno a las irregularidades denunciadas en el proceso del dictamen sobre Hipersensibilidad Electromagnética.

Las denuncias ponen el énfasis en el conflicto de intereses del miembro del CESE que impulsó un “contra dictamen” favorable a los intereses de la industria de las telecomunicaciones.

 

Electrosensibles por el Derecho a La Salud, como una de las organizaciones denunciantes, ha recibido la notificación de apertura de las investigaciones.

 

 

En su queja a la Defensora del pueblo [link1], Electrosensibles por el derecho a la Salud, denuncia el conflicto de intereses de un miembro del comité económico y social europeo, el Sr. Richard Adams, que implica una mala administración por parte del CESE, ya que conlleva a una distorsión del buen funcionamiento de dicha institución produciéndose un “vicio de voluntad” en el resultado de la votación final. Quedando, además, en evidencia que el CESE no ha sido capaz de garantizar la transparencia necesaria, marcada en su propio reglamento, respecto de las actividades de sus miembros.

Como se recoge en la propia denuncia:

“No se cuestiona el derecho de cada persona a expresar sus ideas u opiniones, sino que la actuación del Sr. Adams, es una conducta ajena a la buena administración de un órgano de la UE, ya que prevaliéndose de un cargo en un órgano consultivo de la Unión, para la defensa de los intereses medioambientales y de causas sociales, promueve un contradictamen con los intereses que representa la industria, perjudicando los intereses que legítimamente representaba en el Comité Económico y Social Europeo.

El Sr. Adams, debería al menos haberse abstenido de participar en el debate por tener un interés económico directo en el tema, dado su papel de consultor de la industria a la que podía afectar el contenido del dictamen. También debería haber hecho constar que tenía dichos intereses a través de su declaración pública de intereses que publica el CESE, habiendo escondido al órgano institucional de la UE, al resto de los miembros y a todos los ciudadanos europeos, los intereses que tenía en esos sectores económicos.”

DICTAMEN SOBRE ELECTROSENSIBILIDAD EN EL CESE

El 10 de Julio de 2014 se aprobó en el pleno del CESE –Comité Económico y Social Europeo- que la Sección de Transportes, Energía, Infraestructuras y Sociedad de la información –sección TEN- elaborase una propuesta de dictamen sobre sensibilidad electromagnética. La sección TEN del CESE creó un grupo de trabajo para realizar dicho dictamen [link2] [link3].

Organizaciones europeas de electrosensibles solicitaron participar en la audiencia pública que se celebró el 4 de Noviembre y de la cual tuvieron conocimiento con tan solo 5 días de antelación. Marc Cendrier de Robin des Toits leyó una carta con las reivindicaciones de los electrosensibles europeos [link4].

El grupo de trabajo consultó a expertos, recibió aportaciones de asociaciones de electrosensibles y elaboró una propuesta de Dictamen en la que se alertaba del peligro potencial de la contaminación electromagnética y se reconocían los derechos de los electrohipersensibles [link5].

Richard Adams -miembro de la sección TEN- hacía unas declaraciones en las que desacreditaba las investigaciones científicas de Lennart Hardell, que relacionan el uso de teléfonos móviles con tumores cerebrales, investigaciones que fueron clave en la decisión de la OMS de clasificar los campos electromagnéticos de radiofrecuencia como posiblemente cancerígenas. Lennart Hardell contestó por carta a Richard Adams citando las referencias respecto de la calidad metodológica de sus investigaciones y otros estudios que avalan su trabajo [link6].

El 7 de Enero la propuesta de dictamen presentada por el grupo de trabajo con diversas enmiendas se aprobó por la sección TEN del CESE y Richard Adams anunciaba que presentaría un dictamen alternativo.

Al mismo tiempo Powerwatch destapaba la situación de conflicto de intereses de Richard Adams, que aunque figura como miembro del grupo III y dice actuar en nombre de organizaciones medioambientales, pertenece al consejo de administración de Sustainability First, -una organización patrocinada por empresas que promueven tecnologías inalámbricas- y al consejo asesor de RWE, que es una empresa que comercializa sistemas inteligentes que utilizan transmisión por radiofrecuencias [link7] [link8].

A pesar de las informaciones aparecidas sobre sus conflictos de intereses, el día anterior a la votación en el pleno del CESE el 21 de Enero de 2015, Richard Adams presentó un contradictamen acorde con los intereses de las compañías operadoras, que niega la relación entre campos electromagnéticos y electrohipersensibilidad y que deja a las personas afectadas en la misma situación de indefensión que padecían. Este contradictamen salió adelante con un resultado ajustado de 136 votos a favor, 110 en contra y 19 abstenciones [link9] [link10].

REACCIONES AL DICTAMEN DEL CESE

Las asociaciones electrosensibles europeas consideran que el contradictamen aprobado por el CESE defiende los intereses de la industria de telecomunicaciones y vulnera los derechos de personas electrosensibles con graves problemas de salud y en situación de exclusión social [link11].

El 16 de Febrero de 2015 Electrosensibles por el derecho a la salud junto al grupo de coordinación de la PECCEM –Plataforma estatal contra la contaminación electromagnética-, envía una carta de queja al presidente del CESE, en la que se denuncia los conflictos de intereses de Richard Adams, ponente del contradictamen finalmente aprobado [link12]. El presidente del CESE responde a Electrosensibles por el Derecho a la Salud que el contradictamen ha sido aprobado de acuerdo con el procedimiento establecido en el reglamento del comité y que no se puede revocar [link13].

El 18 de Febrero de 2015 Radiation research trust envía una carta a Richard Adams haciéndole responsable de las consecuencias de la aprobación del contradictamen al haber recibido información sobre los posibles perjuicios de las tecnologías inalámbricas [link14].

El 21 de Marzo de 2015 Electrosensibles por el derecho a la salud junto a la PECCEM envía una queja al defensor del pueblo europeo en la que se denuncian los conflictos de intereses de Richard Adams y la anormalidad de un proceso en el que se aprobó en el último momento un documento diferente al elaborado por el grupo de trabajo designado [link15].

El 12 de Mayo la Defensora del pueblo europeo responde a Electrosensibles por el derecho a la salud que une su demanda a otras 6 realizadas en relación al dictamen sobre Hipersensibilidad electromagnética, que ha solicitado un informe al CESE de cara a un ulterior dictamen jurídico y que asimismo llevará a cabo una inspección de la documentación sobre el caso [link16].

EXAMEN AL CONTRADICTAMEN APROBADO EN EL CESE

El contradictamen de Richard Adams aprobado en el CESE se fundamenta en las opiniones de dos instituciones; por un lado el ICNIRP –Comisión internacional para la protección de radiación no-ionizante-, que es una institución privada cuyo informe del año 98 fue asumido por la OMS y es la base de las reglamentaciones de muchos países europeos, y por otro el informe del SCENIRH del año 2013 sobre campos electromagnéticos no-ionizantes.

El contradictamen de Adams no menciona la resolución 1815 del parlamento europeo alertando sobre los peligros de la contaminación electromagnética [link17], ni recoge los estudios científicos de expertos en bioelectromagnetismo no alineados con las tesis de la industria como Olle Johansson [link18] [link19], Magda Havas [link20] [link21] [link22], médicos expertos en electrohipersensibilidad como Dominique Belpomme [link23] o Erica Mallery Blythe [link24] que afirman que este trastorno está vinculado con las exposiciones a campos electromagnéticos.

El contradictamen de Adams tampoco recoge los llamamientos de alerta ni las investigaciones realizadas por otros grupos científicos o comités internacionales preocupados por los efectos en la salud de los campos electromagnéticos [link25] [link26].

ICNIRP

Los límites de exposición fijados por el ICNIRP en su guía del año 98 han sido cuestionados por comités de expertos como el ICEMS –Comisión internacional para la seguridad electromagnética- [link27] y por grupos de estudio como el Bioinitiative [link28], y sus fundamentos teóricos duramente contestados por científicos especializados en bioelectromagnetismo como Franz adlkofer [link29], Neil Cherry [link30], o Igor Belyaev del Comité ruso para la protección de la radiación no-ionizante [link31], por no tener en cuenta los efectos biológicos de los campos electromagnéticos de las radiofrecuencias que ocurren por debajo de estos límites marcados.

SCENIRH

A principios del 2014 el SCENIRH –Comité científico de riesgos emergentes y recientemente identificados de la Unión Europea- publicó su informe 2013 sobre campos electromagnéticos no-ionizantes en el que descartaba los peligros de la telefonía móvil y otros sistemas inalámbricos.

La composición del propio comité SCENIRH fue criticada por haberse realizado la selección de los miembros de manera arbitraria entre científicos caracterizados por negar los riesgos para la salud de los campos electromagnéticos [link32].

La asociación AVAATE–Asociación de vallisoletana de afectados por antenas de telefonía-  junto a la PECCEM, así como otras organizaciones europeas, se quejaron por carta a la dirección general de salud pública de la Comisión Europea respecto de lo inapropiado del staff del SCENIRH y los múltiples conflictos de intereses por parte de sus miembros [link33].

El informe del SCENIRH fue cuestionado desde diversos frentes por excluir los estudios científicos que constatan daños y por incluir estudios científicos con graves deficiencias para llegar a la conclusión de la inocuidad de los CEM –campos electromagnéticos- dentro de los niveles permitidos en las reglamentaciones actuales [link34].

Eileen O´connor –de Radiation research trust- denunció por carta a la Defensora del pueblo europeo los conflictos de intereses de Joachim Schuz, destacado miembro del grupo de trabajo del SCENIRH [link35]. La Defensora del pueblo europeo consideró insuficientes las alegaciones [link37].

OTRAS NOTICIAS RECIENTES

El 11 de Mayo de 2015, 190 científicos expertos en bioelectromagnetismo realizaron un llamamiento a los responsables de la ONU y de la OMS mostrando su preocupación por el riesgo para la salud que supone la proliferación de campos electromagnéticos de telefonía y otros sistemas inalámbricos [link38].

El 28 de Mayo el grupo parlamentario Izquierda Plural presenta una Proposición no de ley en el congreso, en la que se recoge la preocupación de asociaciones de vecinos, organizaciones ecologistas y colectivos de afectados por la creciente contaminación electromagnética. La proposición se fundamenta en múltiples estudios científicos,  pide un control de las emisiones radioelectricas y el reconocimiento de la electrohipersensibilidad de acuerdo con las más recientes disposiciones del parlamento europeo [link39].

PRÓXIMO EVENTO

El próximo 26 de Junio de 2015, en el Día mundial contra la contaminación electromagnética, tendrá lugar un acto en la sede del parlamento europeo en Madrid sobre electrohipersensibilidad en la que intervendrán los europarlamentarios Michèle Rivasi y Florent Marcellesi, Bernardo Hernández Bataller como ponente del dictamen no aprobado por el CESE, David Gee de la Agencia europea de medioambiente –AEMA-, los científicos Ceferino Maestu y María Jesús Azanza, así como representantes de asociaciones de electrosensibles y afectados por antenas de telefonía.  [link40]

 

Contacto :

Electrosensiblesderechosalud@gmail.com

 

 

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